En resumen
- El agua debe estar a unos 37 °C, comprobada con un termómetro de baño o con el codo.
- No hace falta bañarle a diario: dos o tres veces por semana es suficiente si se le limpian bien la cara, los pliegues y el culete.
- Ten todo preparado antes de empezar y no le dejes solo en el agua ni un segundo.
- Mientras no se haya caído el cordón, se puede bañar si se seca bien después, o hacer lavados con esponja.
- Usa poco jabón, suave y sin perfume, y sécale a toquecitos, sobre todo en los pliegues.
En este artículo
Para bañar a un recién nacido necesitas agua a unos 37 °C, una bañera pequeña, todo preparado al alcance de la mano y no más de cinco o diez minutos. Se le sujeta con una mano bajo la nuca y la espalda, se le lava de arriba abajo con poco jabón suave y se le seca a toquecitos, insistiendo en los pliegues. No hace falta hacerlo todos los días, y la norma más importante es no dejarle solo en el agua ni un segundo.
¿Cada cuánto y qué necesitas para bañar a un recién nacido?
Dos o tres baños a la semana bastan si limpias a diario la cara, los pliegues y el culete. Ten todo preparado antes: agua a unos 37 °C, toalla, jabón suave y la ropa.
Cada cuánto bañarle
No es necesario bañarle a diario. Los bebés no se ensucian tanto y su piel es delicada. Dos o tres veces por semana es suficiente, siempre que cada día se le limpien la cara, el cuello, las manos, los pliegues y la zona del pañal. Si el baño le relaja y os gusta como parte de la rutina de la noche, se puede hacer más a menudo con agua sola o muy poco jabón.
Qué necesitas
- Una bañera para bebé o un barreño limpio.
- Un termómetro de baño, aunque el codo también sirve.
- Gel o jabón suave, sin perfume, específico para bebés.
- Una toalla con capucha o una toalla grande y suave.
- Pañal limpio, ropa preparada y crema del pañal si la usáis.
- Una esponja suave o un trozo de gasa.
Antes de empezar
- Temperatura de la habitación: unos 22-24 °C, sin corrientes de aire.
- Temperatura del agua: en torno a 37 °C. Si no tienes termómetro, mete el codo: debe notarse templada, ni fría ni caliente.
- Poca agua: unos 5-10 cm, lo justo para que le cubra hasta la cintura sentado.
- Todo a mano: si te falta algo, no vayas a buscarlo con el bebé en el agua. Sácale y llévatelo contigo.
- Mejor no justo después de comer.
Cómo bañar a un recién nacido paso a paso
Métele poco a poco sujetando la nuca, lávale de arriba abajo con poco jabón suave y sécale a toquecitos. En cinco o diez minutos está listo.
El baño, paso a paso
- Desvístele y limpia la zona del pañal si está sucia, antes de meterle en el agua.
- Métele poco a poco, empezando por los pies, sujetándole con una mano bajo la nuca y los hombros y con la otra bajo el culete.
- Lava la cara solo con agua, con la gasa, de dentro hacia fuera en los ojos.
- Lava la cabeza con un poco de agua y, si quieres, una gota de jabón. Aclara con la mano, protegiendo los ojos.
- Lava el cuerpo de arriba abajo: cuello, axilas, brazos, manos, tripa, piernas y, al final, la zona del pañal. Insiste en los pliegues.
- Dale la vuelta con cuidado apoyándole sobre tu antebrazo para lavar la espalda, o lávala sin girarle si no te sientes segura.
- Sácale en cinco o diez minutos, envuélvele en la toalla y abrázale para que no se enfríe.
- Sécale a toquecitos, sin frotar, sobre todo detrás de las orejas, cuello, axilas, ingles y entre los dedos.
¿Y el cordón umbilical?
El cordón suele caerse entre la primera y la tercera semana de vida. Las recomendaciones actuales favorecen la cura seca: mantenerlo limpio y seco y dejar el pañal doblado por debajo para que le dé el aire. Mientras no se haya caído, puedes elegir entre lavados con esponja o bañarle con normalidad y secar muy bien el cordón después. Pregunta en tu centro de salud qué recomiendan, porque las pautas pueden variar.
Consulta con el pediatra si la zona se pone roja, huele mal, supura o sangra.
Seguridad y trucos para que el baño sea tranquilo
La norma de oro es no dejarle solo en el agua ni un segundo. Con la habitación templada y un baño corto, la mayoría de bebés se relajan.
Lo que nunca hay que hacer
- No le dejes solo en el agua ni un segundo, aunque esté en una hamaca de baño. Un bebé puede ahogarse en muy poca agua.
- No añadas agua caliente con el bebé dentro.
- No uses colonias ni perfumes, sobre todo en los primeros meses.
- No metas bastoncillos en los oídos ni en la nariz: limpia solo lo que se ve.
Después del baño
- Si su piel está seca, una crema hidratante sin perfume, en poca cantidad.
- Pañal y ropa cómoda.
- Muchos padres aprovechan el baño como inicio de la rutina de sueño de la noche.
Si llora en el baño
Es frecuente al principio. Suele ayudar que el agua no esté fría, que la habitación esté caliente, hablarle con voz suave y que el baño sea corto. Envolverle en una gasa o una toalla fina dentro del agua le da sensación de seguridad. Con los días, a muchos bebés les acaba encantando.
Preguntas frecuentes
¿A qué temperatura tiene que estar el agua del baño del bebé?
A unos 37 °C. Lo ideal es usar un termómetro de baño; si no tienes, mete el codo: el agua debe notarse templada, ni fría ni caliente.
¿Cada cuánto hay que bañar a un recién nacido?
Dos o tres veces por semana es suficiente, siempre que se le limpien a diario la cara, los pliegues y la zona del pañal. Si el baño le relaja, se puede hacer más a menudo con poco jabón.
¿Se puede bañar a un bebé antes de que se le caiga el cordón?
Se puede bañar si después se seca muy bien el cordón, o hacer lavados con esponja hasta que se caiga. Pregunta en tu centro de salud qué recomiendan.
¿Cuánto tiempo debe durar el baño de un recién nacido?
Entre cinco y diez minutos es suficiente. Un baño más largo hace que pierda calor y puede resecar su piel.
¿A qué hora es mejor bañar a un recién nacido?
No hay una hora obligatoria. Muchas familias lo hacen por la tarde o la noche como parte de la rutina de sueño; lo importante es que no sea justo después de comer y que estéis tranquilos.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con el pediatra, la matrona o el ginecólogo.